01. El mejore regalo
Lección no. 1
El mejor regalo.
JOSUÉ Y DANA VILLATORO
Idea clave.
La salvación es un regalo que Dios nos ha dado: no podemos hacer nada para ganarla o merecerla, es un regalo inmerecido que solamente hemos recibido por un enorme favor que Dios nos ha hecho. Se llama gracia.
I Corintios 12: 26-27 NVI
Una historia real.
A sus 16 años John Henry Millán tenía muy claro que su jefe era Pablo Escobar y que su misión en la tierra era matar. No podía pensar de otra forma.
Creció en medio del negocio de la droga y de las armas y conformó una de las bandas delictivas del Cartel de Medellín, en donde su única ley y autoridad eran las que ellos mismos impusieran. En ese entonces lo conocían sólo como el ‘Chino Millán’, cuando hacía parte de ese ejército de adolescentes cuya misión era disparar. Mataban, colocaban cargas explosivas en droguerías o se entrenaban como gatilleros para matar policías a cambio de un fajo de billetes.
«Era un sardino de barrio que hice hasta quinto de bachillerato a la brava. Mi ilusión más grande era ser galeno para curar a mi abuela, dice Millán cuando recuerda los gritos de la anciana por el dolor de un reumatismo que estaba acabando con sus articulaciones. Verla padecer era mi gran frustración y aparte de hacerle infusiones de alcohol de lámpara con marihuana tenía que salir a la calle a ‘guerriar».
A los 20 años ya había vivido un mundo violento y estaba hastiado de la pobreza de su familia. Sólo pensaba que para sobrevivir había que empuñar un arma, conseguir billete y meter basuco. Por ese camino fue subiendo en el escalafón del crimen.
Las autoridades lo buscaban para capturarlo como miembro de ‘La banda de los tesos’, una de las pandillas de sicarios con las que Pablo Escobar aterrorizó a Medellín.
Todavía hoy el ‘Chino Millán’ no se explica cómo un general de la policía que tuvo la oportunidad de encarcelarlo o acabar con su vida no lo hizo. Cree que todo se debe a un designio de Dios.
«Fui mirado con ojos de misericordia en ese mismo momento. Me había capturado la policía de Antioquia, que sabía que yo formaba parte de la operación exterminio de agentes. Ese día estaba en una depresión terrible porque había metido mucho basuco. Cuando menos me di cuenta me estaban haciendo el ‘paseo’. Es un viaje en el que te arrancan las uñas con alicate, te cuelgan de los pies y te echan soda cáustica por la nariz hasta que te revientan. Ahí le metí oración y le dije al Señor: si Tú me regalas otra oportunidad te pago con mi vida. Y lo hizo».
Lee el testimonio completo aquí: https://www.semana.com/nacion/articulo/de-sicario-predicador/54050-3
En otro tiempo ustedes estaban muertos en sus transgresiones y pecados, en los cuales andaban conforme a los poderes de este mundo. Se conducían según el que gobierna las tinieblas, según el espíritu que ahora ejerce su poder en los que viven en la desobediencia…
Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor por nosotros, nos dio vida con Cristo, aun cuando estábamos muertos en pecados. ¡Por gracia ustedes han sido salvados! Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino que es el regalo de Dios, no por obras, para que nadie se jacte.
– Efesios 2: 1-2, 4-5, 8-9 NVI
¿Qué dice la Biblia?
La Biblia dice que todos nosotros hemos pecado, y hemos quedado sin la posibilidad de disfrutar de la gloria de Dios (Romanos 3: 23).
Pablo, al inicio de este pasaje, menciona esto a los Gálatas, pero parece que nos lo dijera a nosotros también.
Nuestra condición era de pecado, éramos muertos espiritualmente, estábamos alejados de Dios, y de toda la vida que Él ofrece. Es más, Pablo va aún más lejos, y dice que, no solamente estábamos lejos de Dios, sino que nuestra vida era gobernada por “el que gobierna las tinieblas” es decir, por el mismísimo diablo. Suena fuerte, ¿no? Pero es cierto.
En este mundo solo hay 2 opciones: vives gobernado por Dios, o por el diablo, no hay puntos medios, no hay medias tintas, estás de un lado, o del otro.
Sin embargo, Dios que es rico en misericordia, que nos ama tanto, que busca siempre una relación con nosotros, que anhela vivir en nuestro corazón, nos sacó de esa condición de muerte espiritual, nos hizo nacer de nuevo, nos dio vida.
¿Y qué hicimos nosotros para que esto pudiera realizarse? Nada más que creer en Jesucristo y aceptarlo como nuestro Salvador, tener fe en Él. Nada más; todo lo demás, fue hecho por la gracia de Dios, fue un regalo inmerecido que Dios nos dio por amor, por misericordia.
Reflexión.
¿Cómo es tu vida hoy?, ¿consideras qué eres guiado por Dios, o por el que gobierna las tinieblas?
Si aún no has aceptado a Jesucristo, esta es una muy buena oportunidad para que lo hagas. Recuerda: en el mundo espiritual solo hay 2 opciones, Dios o el diablo. ¿A quién quieres que pertenezca tu vida?, ¿quién te gustaría que gobierne y guíe tus acciones diarias?, ¿quién quieres que te acompañe las 24 horas del día?
Dios te ama, y quiere ayudarte a que tengas una nueva vida. No tienes que hacer nada, no tienes que esforzarte, no tienes que golpearte, peregrinar, hacer sacrificios, tener hambre, ni nada por el estilo.
Dios te ama tanto, que gratuitamente te ofrece el mejor regalo que puedas tener: una nueva vida en Jesucristo.
Esta es la gracia de Dios: que te la ofrece gratuitamente, solo pide que creas en Él y le aceptes en tu corazón.
Dios te ama tanto, que gratuitamente te ofrece el mejor regalo que puedas tener: una nueva vida en Jesucristo.
Challenge personal.
- Con tus propias palabras, ¿cómo describirías la gracia de Dios?
- ¿Puedes dar un ejemplo en la vida humana que pueda asemejar el regalo que Dios nos ofrece?
- ¿Recuerdas el día en que aceptaste a Jesucristo como tu salvador?, ¿puedes describir lo que sentiste o experimentaste en ese momento?
- ¿Cómo podrías explicar esto a una persona de tu edad?
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